viernes, 21 de abril de 2017

Breves apuntes sobre "La naturaleza de la Competencia" de Gary S. Becker

Entre el S. XVI y XVIII, la transacciones era entendidas como un proceso de suma cero ("ninguna ganancia se efectúa sin la pérdida de otra persona" -Marqués de Montaigne-). A partir del S. XVIII, se empezó a entender que las transacciones producían beneficios para las partes involucradas, regulados por la competencia, sin intervención gubernamental ("la mano invisible").

En el análisis tradicional se ha entendido que la competencia empuja los precios hacía abajo, al nivel del costo de producción. Las ganancias anormales estimulan a los competidores a bajar sus precios para atraer clientes. La relación precio y costo explica la eficiencia de la competencia. Además, la competencia no solo es eficiente en el campo monetario (utilidad), sino también en la religión, caridad, educación, cultura y los gobiernos. La competencia es esencial en todos los aspectos de la vida.

¿Una carrera hacia arriba o hacia abajo?
"Carrera hacia abajo", los productores no dicen la verdad, compiten obligándose a reducir la calidad. "Carrera hacia arriba", los consumidores no tienen información perfecta, sobretodo en atributos difíciles de observar. Los mercados requieren solo algunos consumidores bien informados, ejerciendo estos una actividad de arbitraje mejorando las condiciones de todos ("Uno puede engañar a toda la gente por algún tiempo, uno puede engañar a algunas personas todo el tiempo, pero uno no puede engañar a toda la gente todo el tiempo").

¿Dónde hay mas ritmo de progreso tecnológico?
En las industrias monopólicas porque internalizan los beneficios (Schumpeter). En la competencia dado que promueve el ingreso de nuevas ideas (innovación).

1. Religión
Una religión recibe privilegios especiales por parte del gobierno del momento (prohibir otras religiones o generar desincentivos para adoptar otras religiones). Las naciones religiosas tienen mayor distribución de fieles entre diversas congregaciones, por ende, donde hay competencia hay más devoción religiosa, pues las religiones para lograr adeptos van innovando su credo.

2. Educación
En los colegios públicos no se puede elegir, viéndose afectados principalmente los pobres, ello permite que sindicatos de maestros y agentes gubernamentales tomen el control y los manejen de acuerdo a sus propios intereses. Las familias pudientes envían a sus hijos a los colegios privados altamente competitivos.

El monopolio en los colegios públicos ha acentuado la segregación por ingreso, antecedentes sociales, raza y demás aspectos relevantes. Mas competencia forzará a que sus administradores mejoren la calidad y, además, las familias ejerzan mayor presión a los políticos para que resistan las decisiones de los sindicatos de maestros.

3. Información y Opinión
Los partidarios de la libertad de expresión y opinión por lo general se oponen a la competencia en el mercado de bienes y viceversa. Los críticos no tienen confianza en que la persona común, en el corto plazo, tenga la capacidad para diferenciar entre las afirmaciones correctas e incorrectas. La libertad económica no solo promueve la prosperidad y el progreso, sino que también estimula la incorporación de la democracia política, y este estimula la innovación en la cultura y en el arte en general. En la actualidad, estas restricciones son cada vez mas difíciles dada la innovación competitiva como lo es internet.

4. Competencia entre monedas
La oferta y demanda del dinero determina los tipos de cambio entre las distintas monedas, de modo que las impopulares perderán valor con el tiempo. Esto permite disciplina en los gobiernos, reduciendo incentivos para expandir sus monedas y financiar a través del déficit, eliminándose las empresas estatales.

En conclusión, la competencia es la sangre de cualquier sistema económico dinámico. La competencia es el fundamento de la calidad de vida y vinculado a los aspectos más trascendentes de la existencia humana además de lo económico.

martes, 18 de abril de 2017

Reseña de "Fundamentos del Gobierno" de Ayn Rand

El problema fundamental de hoy consiste en la elección entre dos principios: Individualismo (hombre posee derechos inalienables, existe por su propio derecho y para sí mismo) y Colectivismo (hombre no tiene derechos, existe solo con el permiso del grupo y en beneficio del grupo).

Respecto al sistema social: El Individualismo (el poder de la sociedad está limitado por los derechos individuales del hombre) y el Colectivismo (el poder de la sociedad es ilimitado).

Respecto a la Ley: El Individualismo (la ley representa un principio moral, los hombres son iguales ante la ley en todas las oportunidades) y el Colectivismo (la ley representa la idea de que no hay principios morales, los hombres se agrupan y quien tenga la mayoría en un momento dado tiene todos los derechos, la minoría ninguno).

¿Qué es un derecho? El Individualismo (la protección de la acción independiente, ejercido sin permiso de nadie) y el Colectivismo (permiso o decisión del grupo mayoritario).

Derechos inalienables: a la vida (no se puede privar de la vida en beneficio de nadie), a la libertad (acción, elección, iniciativa y a la propiedad individual) y a la búsqueda de la felicidad (vivir por su cuenta, elegir lo que constituye su felicidad y trabajar para alcanzarlo).

Un individualista es un hombre que reconoce los derechos individuales inalienables (no los podemos quitar, suspender, infringir, restringir o violar, jamás, ni en ninguna ocasión, ni con cualquier fin que sea) del hombre, los suyos propios y los de los otros.

Un derecho no puede ser violado si no es por la fuerza física. Siempre que se obligue a un hombre a actuar sin su propio consentimiento, libre, personal, individual y voluntario, su derecho ha sido violado. La división objetiva entre los derechos de un hombre y de otro se sustenta en que ningún hombre tiene derecho de recurrir al uso de la fuerza contra otro hombre.

La función del gobierno es la de proteger los derechos individuales del hombre, proteger al hombre contra la fuerza bruta. La fuerza solo puede ser usada en defensa propia. Los hombres delegan en el gobierno el poder de usar la fuerza en represalia. Todos los actos definidos como criminales en una sociedad libre, son actos que implican el uso de la fuerza y solo dichos actos son reprimidos por la fuerza.

No puede haber un sistema social mixto, mezcla entre colectivismo e individualismo. Los que aplican principios de ambos sistemas no están en funcionamiento, simplemente se están desintegrando.

Una sociedad que abandona los principios morales se convierte en un rebaño que corre a la destrucción, así como el hombre puede degollarse cuando quiera hacerlo, pero un hombre no puede hacer eso si desea sobrevivir y la sociedad no puede abandonar los principios morales si desea subsistir. Hablar de una sociedad sin principios morales es propiciar que los hombres vivan juntos como criminales.

Paz, seguridad, prosperidad, cooperación y buena voluntad entre los hombres, son posibles solamente en un sistema individualista en el que cada hombre está seguro en el ejercicio de sus derechos individuales y tiene la certeza de que la sociedad está ahí para proteger sus derechos, no para destruirlos.

El Individualismo y el Colectivismo son dos caminos que van en direcciones opuestas. Uno lleva a la libertad, a la justicia y a la prosperidad; el otro, a la esclavitud, al horror y a la destrucción. La elección está en sus manos.

martes, 11 de abril de 2017

A propósito de la claridad

(Albert Camus)

Aquella frase me recuerda lo que, en general, decían mis maestros sobre la forma de divulgación del conocimiento.

La claridad de la escritura es la característica esencial del medio de divulgación del conocimiento, siendo esta la fase final del proceso de captación, análisis y transformación de la realidad.

Los que escriben oscuramente me enferman, peor aún no soporto a los comentaristas, pues simplemente no escriben.

El escribir como un medio de expresión y divulgación de conocimiento ha sido, es y será el acto de realización más sublime de la existencia humana.

Flujograma de Intermediación en Valores Mobiliarios

lunes, 13 de marzo de 2017

[Parte 2] Breve resumen de "Los intelectuales y el socialismo" de F. A. Hayek

En particular, el pensamiento socialista debe su atracción a los jóvenes en gran parte a su carácter visionario, el coraje mismo para disfrutar del pensamiento utópico es en este sentido una fuente de fortaleza para los socialistas que el liberalismo tradicional lamentablemente carece.

Esta diferencia opera en favor del socialismo, no solo porque la especulación sobre los principios generales proporciona una oportunidad para el juego de la imaginación de aquellos que no están siendo ahogadas por el conocimiento tanto de los hechos de la vida actual, sino también porque satisface una legítima pretensión de la comprensión de la base racional de cualquier orden social y da margen para el ejercicio de ese impulso constructivo para que el liberalismo que después de haber ganado sus grandes victorias, dejó pocas salidas.

El intelectual, por su carácter general, no está interesado en los detalles técnicos o dificultades prácticas. Lo que apela a él son las visiones generales, la amplia comprensión del orden social en su conjunto que un sistema planificado promete.
(...)

Una vez que las demandas básicas de los programas liberales parecían satisfechas, los pensadores liberales se volvieron a los problemas de detalle y tendían a descuidar el desarrollo de la filosofía general del liberalismo, que, en consecuencia, dejó de ser un asunto de alcance, ofreciendo una visión para la especulación general.

(...)
Debemos ser capaces de ofrecer un nuevo programa liberal que apele a la imaginación. Debemos hacer que la construcción de una sociedad libre, sea una vez más una aventura intelectual, un acto de coraje. Lo que nos falta es una utopía liberal, un programa que no parezca ni una mera defensa de las cosas como son, ni una especie diluida de socialismo, sino un verdadero radicalismo liberal que no perdone a las susceptibilidades de los poderosos (incluido los sindicatos), que no sea muy severamente práctica, y que no se limite a lo que aparece hoy en día como políticamente posible. Necesitamos lideres intelectuales que estén dispuestos a trabajar por un ideal, por pequeñas que puedan ser las perspectivas de su pronta realización.

(...)
La principal lección que el verdadero liberal debe aprender del éxito de los socialistas es que fue su coraje de ser utópicos que les ganó el apoyo de los intelectuales y por lo tanto una influencia en la opinión pública que cada día hace posible lo que hace poco parecía totalmente distante.
[Parte 1] Breve resumen de "Los intelectuales y el socialismo" de F. A. Hayek

(...)
Nadie, por ejemplo, que esté familiarizado con un gran número de facultades universitarias puede permanecer ajeno al hecho de que los profesores más brillantes y exitosos de hoy son más propensos a ser socialistas, mientras que aquellos que sostienen puntos de vista políticos más conservadores son con más frecuencia los mediocres. Esto es, por supuesto, por sí mismo un factor importante que conduce a la generación más joven al campo socialista.
(...)

El socialista, por supuesto, ve en esto una prueba de que la persona más inteligente está llamado a convertirse en socialista. Pero esto está lejos de ser el necesario o incluso de ser la explicación más probable. 

La razón principal de este estado de cosas es, probablemente que, para el hombre excepcionalmente capaz que acepta el orden actual de la sociedad, una multitud de otras vías de influencia y poder están abiertas, mientras que a los descontentos e insatisfechos una carrera intelectual es el camino más prometedor para ganar influencia y poder para contribuir a la consecución de sus ideales. 

Incluso más que eso: el hombre de inclinación más conservadora con habilidades de primera clase, en general, elegirá el trabajo intelectual (y el sacrificio en la recompensa material que esta elección por lo general implica) solo si lo disfruta propiamente. Él es, en consecuencia, más propenso a ser un académico experto en lugar que un intelectual en el sentido especifico de la palabra, mientras que a los más radicales la búsqueda intelectual es más a menudo un medio y no un fin, un camino hacia exactamente ese tipo de gran influencia que los intelectuales profesionales ejercen. 

Es por lo tanto, probablemente un hecho de que no las personas más inteligentes son generalmente socialistas, sino que una proporción mucho mayor de las mejores mentes socialistas se dedican a las actividades intelectuales que en la sociedad moderna les da una influencia decisiva en la opinión pública.
(...)

domingo, 3 de julio de 2016

Breve resumen de "Patada a la escalera: La verdadera historia del libre comercio" de Ha-Joon Chang

En la presente entrada, les comparto lo que considero el alma del articulo publicado sobre el libre comercio por el economista Ha-Joon Chang.

Del examen de la historia de los países hoy desarrollados surge el cuadro siguiente. En primer lugar, casi todos los PHD utilizaron alguna forma de promoción de la industria naciente cuando estaban en fases iniciales de desarrollo. El Reino Unido y EE.UU., los países supuestamente cuna de la política de libre comercio —no Alemania o el Japón que suelen considerarse como ejemplos de activismo estatal— fueron los que usaron protecciones arancelarias de la forma más agresiva
(...)
Aunque las protecciones arancelarias eran en muchos países un componente dominante de esta estrategia, no siempre eran la única medida proteccionista ya que a menudo iban acompañadas de otras medidas como subsidios a la exportación, reducciones arancelarias para los insumos usados en los productos para la exportación, asignación de derechos de monopolio, asociaciones de fabricantes, créditos dirigidos, planeamiento de la inversión y de la fuerza de trabajo, ayudas de I+D y creación de instituciones para facilitar la cooperación entre los sectores público y privado. Suele pensarse que estas políticas fueron inventadas por el Japón y otros países del Este de Asia después de la segunda guerra mundial, o al menos por Alemania a finales del siglo XIX, pero muchas de ellas tienen un largo pedigrí.

Finalmente, a pesar de compartir los mismos principios básicos, el grado de diversidad entre el peso relativo de los componentes de las políticas de los PHD es muy considerable, lo que sugiere que no hay un modelo de «talla única» para el desarrollo industrial.
(...)

PHD: Entiéndase como los países hoy desarrollados.

Fuente: http://www.rebelion.org/docs/6790.pdf

jueves, 2 de junio de 2016

Asimetría Informativa: George Akerlof

Sobre la definición de "asimetría informativa"

Por lo general, se tiende a creer que la falta de información per se del consumidor representa una falla del mercado respecto a la profesionalidad y especialidad del productor sobre los productos o servicios que brinda en el mercado. De ese modo, en la práctica, el consumidor identifica tal desventaja reclamando y cuestionando dicha diferencia; ante ello, el regulador cree que exigiendo al proveedor la entrega obligatoria de toda la información logrará satisfacer o nivelar el estado de la supuesta desigualdad.

Tal apreciación es incorrecta, pues constituye una mera descripción del funcionamiento de los mercados. Para que la "asimetría de la información" represente una falla de mercado, debe ser relevante de cara al consumidor, esto es, no le debe permitir diferenciar las características (calidad) de los productos o servicios ofertados en el mercado.

Esto guarda sustento en el hecho de que si en un mercado no se puede distinguir los productos o servicios de buena o mala calidad, entonces, el consumidor no podrá diferenciar el sustento del precio dado, por lo que tenderá a reducir el punto de equilibrio (competencia) y, en consecuencia, podrá quizá desaparecerlo (falta de interés del proveedor en el mercado por falta de rentabilidad).

Allí radica la importancia de la "asimetría informativa", pues no solo es una representación del estado de desigualdad informativa, sino, actúa en forma negativa al tener un impacto (en la elección) en el consumidor y este, a su vez, en el mercado.


Referencias:

AKERLOF, George. "The Market for ´Lemons´: Quality Uncertainty and the Market Mechanism". The Quarterly Journal of Economics, Vol. 84, No. 3. (Aug., 1970), pp. 488-500.

Link: http://www.econ.yale.edu/~dirkb/teach/pdf/akerlof/themarketforlemons.pdf